Al cerrar el trabajo, con el resultado delante y el cliente contento. No tres días después, cuando ya se le olvidó.
Pide la reseña en el momento justo: cuando acabas y el cliente está contento.
Un QR en el mostrador, un botón de un toque o la petición automática al cerrar el trabajo. Tú eliges cuánto empuje.
Por qué llegan más reseñas así.
Impreso, junto a la caja. El cliente lo escanea y cae directo en tu ficha de Google, sin buscarte.
La petición va con consentimiento. Y Google prohíbe pagar o premiar reseñas — nosotros tampoco lo hacemos.
El 97 % de la gente lee reseñas antes de elegir un negocio local, y el 81 % las mira en Google (BrightLocal, 2026).
Preguntas frecuentes.
¿Cómo consigo que mis clientes dejen reseña en Google?
Pidiéndola en el momento justo: al cerrar el trabajo. Manolibre lo hace por ti —con un QR en el mostrador, un botón de un toque o la petición automática al terminar— y el enlace lleva directo a tu ficha.
¿Puedo premiar a quien deje reseña?
No, y no te lo vamos a montar: Google lo prohíbe y puede retirar las reseñas o penalizar tu ficha. Lo que sí funciona es pedirla bien y en el momento adecuado, solo a clientes reales.
¿Se le pide reseña a todos los clientes?
No. Solo a quien dio su consentimiento para recibir mensajes, y después de un trabajo cerrado. Pedir con cabeza también protege la calidad de tu número de WhatsApp.
Tu ficha de Google, alimentada cada semana.
El QR, el botón de un toque y la petición automática van en todos los planes.